El Paris Saint-Germain ha caído en el peor de los escenarios: la Champions League le ha colocado en un auténtico “grupo de la muerte” con rivales del calibre de Bayern Múnich, Barcelona, Tottenham, Atalanta, Bayer Leverkusen, Newcastle y Athletic Bilbao. Un calendario demoledor que convierte cada partido en una final y que amenaza con minar la confianza del vestuario desde el inicio de la competición.

Luis Enrique, técnico del PSG, no ocultó su disgusto tras el sorteo. “No hay ni un partido fácil… si el sorteo vuelve a repetirse así, algo no funciona”, lanzó en tono irónico y visiblemente molesto. Sus palabras reflejan la tensión interna: no se trata solo de un reto deportivo, sino también psicológico. El entrenador es consciente de que el margen de error será prácticamente inexistente.

El club parisino vive ahora un ambiente cargado de incertidumbre. Aunque la plantilla cuenta con estrellas capaces de marcar la diferencia, las críticas apuntan a que la estructura del equipo sigue siendo frágil. La sanción reciente a Luis Enrique por su polémico incidente con João Pedro, todavía fresca en la memoria colectiva, añade más presión sobre un proyecto que parecía sólido pero que empieza a mostrar grietas.

Los analistas en Francia advierten que el PSG se juega más que la clasificación: este grupo puede convertirse en un examen de carácter, disciplina y mentalidad. Una derrota temprana contra Bayern o Barça podría generar un efecto dominó devastador, hundiendo la moral de un vestuario que ya está bajo el escrutinio constante de la prensa europea.
Sin embargo, también hay voces que ven en este desafío una oportunidad para reivindicarse. Superar un grupo tan brutal sería un golpe de autoridad histórico, capaz de disipar cualquier duda sobre el verdadero poder de Luis Enrique y de un PSG que busca desesperadamente su primera Champions con un aura de grandeza.
La temporada apenas comienza, pero París ya vive al borde del abismo: ¿logrará Luis Enrique convertir el caos en gloria, o será el “grupo de la muerte” la tumba del proyecto parisino?